El invierno es frio y vacio. Desorienta muchísimo pero es menos fugaz que el verano, por eso me encanta. Me encanta serenarme y pensar. Pensar en lo que se puede y en lo que se pudo. Mas ahora, no hay nada que reprochar. Todo lo contrario. Tengo que dar gracias por encontrarme. Dar gracias por revivirme.
Llevo 25 años en una relacion y hoy puedo decir firme y decicididamente que: Nadie es completamente culpable ni completamente inocente. Amen!
