samedi 3 septembre 2011

El mundo solo respeta a los matones... Ensayo a la Embajada

Londres, Inglaterra July 3rd, 2005

Ensayo de Maurito a la embajada.

El ensayo escrito en ingles decia asi…

La diplomacia crea la paz y construye la democracia para vivirla

En el hipermoderno mundo de hoy todavía algunas personas se dedican a creativizar sus pensamientos e ideas en formas tangibles e intangibles, que agregen valor a esta nuestra sociedad. Digo todavía, pues debido a lo rápido que transcurren los cambios en esta sociedad, cada vez es mas difícil de apreciar nuevos inventos, creer que son útiles y asignarles un genio. ¿A alguien le interesa saber quien invento Google? Sin embargo, actuamos como si siempre hubiese existido.

Cada día hay más y más exposicion de ideas, son muchas las manifestaciones pero continuan siendo las puramente “comerciales” o comerciables, las que mayor relevancia adquieren en el todopoderoso mundo de los medios de comunicación. Dada la automatización de los procesos, que de otra parte, vemos como natural y como nuestra forma de vida, poco nos detenemos para pensar y/o analizar el efecto que sobre nosotros y nuestro medio ambiente tienen nuestras acciones, pensamientos e ideas (comerciables o no). Además, se ha propagado falsamente la idea de que en una sociedad comercial como la nuestra, el pensar esta reservado para los intelectuales (en escasez), para quienes escriben libros o para los bohemios dentro de la peyorización de soñadores sin oficio productivo, beneficio ni futuro.

Aquel que piensa, puede cambiar su destino y con ello su vida”; es un proverbial filosófico conocido popularmente. Sin embargo, cada vez son menos las personas que estudian filosofía y humanidades. Se dedica menos dinero a toda aquella rama educativa que fomente el pensamiento crítico, que fomente el análisis. Si es así porque no dedicar mayores recursos a un estudio más generalizado de las humanidades y la filosofía.

En contra de este proverbial pensamiento filosófico, hay otro también muy extendido que dice: “Aquel que piensa no es feliz, porque cuestiona su misma existencia”. Y me pregunto: ¿Realmente el cuestionar nuestra existencia nos hace infeliz o solo el darnos cuenta, que hemos empleado demasiada energia en actividades poco constructivas? ¿Es la insatisfaccion que sentimos con nuestro ambiente actual una decepcion de nuestras pasadas acciones? ¿Es nuestro sentido de responsabilidad el que nos obliga a disernir entre el aqui y ahora, o el futuro cercano?

Desde mi perspectiva, es ese sentido de responsabilidad lo que evita sentirnos satisfechos y como hay que encontrar un culpable, enjuiciamos a los críticos, nos batimos contra la crítica externa (responsable e irresponsable), el chisme, los rumores y antetodo, la peor crítica de todas, la autocrítica. Esa que esta influída por pasadas actuaciones y que carga el peso de los años, pues de ella depende la autoestima.

Yo utilizo mi autoestima para conocerme, preguntarme, tomar mis decisiones en base a mis valores y para enjuiciarme. Nadie, absolutamente más que yo, tiene derecho a hacerlo. Sin embargo, ¿Qué ocurre con aquel sujeto de autoestima inestable? Lamentablemente, nunca se rebela contra la dictadura del preorden social establecido, pues se sentiria “fuera de la sociedad”, sin embargo, no participa de la sociedad como sujeto activo (persona) sino como sujeto pasivo (cosa) cautivo del populismo de masas y antetodo, es esa misma sociedad de la que cree que forma parte, es ese preorden social al que cree pertenecer, quien rotunda y fervientemente le rechaza y se burla de sus capacidades; pasando este individuo-cosa socialmente aislado y frustrado a encadenarse con mas fuerza a la masa y a nunca rebelarse ni atentar contra un estilo de vida que le confiere el titulo de “cosa” y le impide ser feliz.

Ahora bien, nosotros como personas sociales en disidencia hacia la dictadura “individuo-cosas”, no debemos enajenarnos bajo premisas inexistentes, “a mi solo me debe interesar mi yo”, pues obviamos que existen muchos “yos” que forman el todo y que son nuestros maestros, policias, vecinos, cantantes, hermanas, tios y abuelos. La critica destructiva así como el chisme perjudican solo al “todo-persona” no al “individuo-cosa”.

Algunas personas tienen creatividad, tienen “Arte”, nosotros hacemos diplomacia. Equilibramos nuestra sociedad con una política de estabilidad basada en las oportunidades, donde todos podemos ser “parte activa” de la sociedad.

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