dimanche 24 juin 2007

Rojo Sin Sentido

¿No ves nada, verdad? Asi son tus ojos esculpidos en ese barro que mancha, apesta y encima se hace pesado. Ese barro tan grueso que deja marcas tan profundas y cicatrices que nunca sanarán. Pero barro al fin se hizo para tapar, moldear, esconder, en fin para fingir. Quieres tapar tus delitos y por eso vienes a jurarme tu amor. Deseas moldear tu vida en la sanidad de salvación para no quemarte en la hoguera de tu religión. Si, tu religión. Te escondes bajo unas lágrimas que no sientes y finges dolor para conseguir que te compadezca, pero escuchame bien. Ni derrámando sangre conseguirás que me olvide de lo pesado que han sido estos años contigo. De lo indigerible de tu rojo barniz.

Me encantaría poder establecer un vínculo entre tu mirada y todos los rojos que hay en tu vida. ¿A cuentas personas has matado? ¿Cuanta sangre ha visto correr esa mirada? Ese ha sido uno de los rojos mas abundantes en tu vida. El otro, la pasión. Te crees que soy tonto pero eres apasionada. Muy apasionada diría yo y por eso me has ganado mucha fama. Si, a mi cada mañana me dices que estas enamorada de mi. Sin embargo, al parecer estas enamorada de muchos otros a los que también les jura tu amor o debo decir pasión. Eres caliente, apasionada y fogoza. Ahí otro rojo en tu vida.

Yo nunca he sido aquello que me llamaste el día que llevabas el vestido aquel pomposo. Tampoco me he incado como tu, con aquel enorme crucifijo para decir mil cosas de las cuales no sientes ni una décima parte y antetodo, tu sabes que no va a cambiar nada. Nada puede cambiar tu destino, porque tu destino, mi amor, es quemarte en ese falso infierno. ¿Por qué llevabas los labios rojos aquel día del vestido pomposo? Ese es otro de los rojos en tu vida y el único que me gusta.

Todavía recuerdo cuando te propuse tener un hijo. ¿Por que eres tan mala? No sabes ni sentir compasión, ni mucho menos sabes lo que la bondad. Te desprecio porque nunca le has dado un beso a nuestro hijo ni te has sentado con el sinceramente. Ahora entiendo porque eres religiosa, buscas sentirte en paz bajo los mantos de una pseudo moralidad que todos sabemos que es tan falsa como las aparaciones de la virgen a aquella pobre vieja loca que vivía cerca de tus padres. No, no bonita. No ataco a la religión. Te ataco a ti por insensible y falsante. La religión está ya lo suficientmente desprestigiada como para yo mancharme de barro mencionandola. El barro es tuyo. Todo tuyo. Como se puedes ser tan roja. Tu rojo trastoca con verdadero atrevimiento los más respetados tabúes de nuestra ridícula sociedad.

No puedes ver nada, porque la mirada es reflejo del alma y tu querida, eres carroña ambulante. Tienes la mirada en el rojo que mata, causa estrágos y en el que excita. Aparte de esos, no conoces mas rojos. Eres tan falsa que finges la sangre. Describo tu mirada pero faltaría describir detalladamente quinientas y una atrocidades y rezar un Padre Nuestro incado de rodillas para ver si se admite a comparación. Tienes la mirada tan asquerosa que le repugna al mas cochino de los ogros sobre la tierra. Sin embargo, te falta otro rojo en la mirada, rojo sin sentido.

2 commentaires:

sergio a dit…

ah.... rojo pasión, rojo carmín y rojo sangre, creo que es el color que más te va... bueno rojo y azul.

espero con ansia la próxima entrega.

Hector-Luis Roman Maldonado-Kasprowicz a dit…

Ser, se te olvido "rojo drama"...

No drama, please!!!

DER SUESSER UND ICH...

DER SUESSER UND ICH...
HOTEL DE VILLE-PARIS