mardi 20 mars 2007

Ilegales

¿Y adonde vas ahora? Es una pregunta frecuente cada vez que anuncio que me voy de viaje. Que alegria la mia, que solo necesito dinero para comprar el billete de avion y los gastos. Visa. Ningun pais me lo exige. Y siempre lo he dicho, el dia que se me exija una visa para entrar a un pais, no voy. ¿Mundo sin fronteras? ¿El mundo es de tod@s? Que bonito suena mi historia y mi ideario, hasta que me topo con la dura realidad.

Hace unos meses cenaba con una amiga alemana y un amigo en común de ambos. Como siempre uno de nuestros temas favoritos es el pleno movimiento de personas, voluntades y culturas. Nuestro amigo, palestino de nacimiento, ya que Palestina como país no existe, nos adentra en la profunda complejidad del palestino de calle. El, a diferencia de las clases dirigentes palestinas no puede viajar a Francia o cualquier otro pais, donde las elites palestinas han sido educadas. Vive modestamente en una ciudad del norte de Alemania. ¿Como llego alli? La Autoridad para la Liberación Palestina le emitió un documento que acreditaba su identidad. La zona, por aquello de que nunca le llama ciudad a donde vivía en Palestina fue invadida por el ejercito Israelí y ellos pasaron a ser refugiados. De refugiado y dado que tenía parientes en el extranjero, puedo tomar un vuelo a Suecia con escala final en Hamburgo. Allí recibió un visado de asilo político, el cual debe renovar cada tres meses. ¿Acabó su drama? ¿Qué puede pasar? Pues, igual va algún día a la oficina de inmigración y le nieguen la renovación. Mientras haya Guerra, tendrá asilo. Eso, es vivir con el miedo en la piel y en la sangre; cada minuto como si fuera el ultimo, pues nunca el sabrá cuanto tiempo le queda en su “país de acogida”.

Hoy día, se debate en Europa, el futuro de las fronteras y en Alemania, la future ley de asilo y las garantías que debe brindar esta. No quieren crear un efecto llamada, asi que la ley no es ambiciosa, al contrario, limita aun mas la capacidad de acción y reacción del refugiado. Este, no puede trabajar ni estudiar en Alemania. Su visa no le permite ese tipo de “privilegios”. Y es que, como pretendemos que salgan de la marginación si les prohibimos el derecho a vivir dignamente. El derecho al trabajo y el acceso a la educación deben primar en cualquier caso de asilo.

Un caso aun mas dramático es el de una mujer palestina a la que todavía no conozco personalmente y no se si pueda llegar a conocer. Su historia queda marcada por la siguientes paalabras:

“No tengo pasaporte ni carné de identidad. En algunas empresas no me contratan por eso, y de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (UNRWA en sus siglas en inglés) tampoco recibo ayuda porque no puedo justificar que soy refugiada”.

Esta mujer valiente que ha vivido en carne propia el ser ilegal en su propia tierra, tiene la mente clara cuando de responsabilidad se trata.

“No es sólo Israel quien se esmera para que este laberinto burocrático, que fue aceptado por los negociadores palestinos de la OLP en los años noventa, continúe vigente. Cuando caducó mi documento de viaje, relata Sobhia, traté de renovarlo ante el consulado egipcio en Gaza, pero me dijeron que debía hacerlo en la embajada donde lo habían expedido, en Damasco. Lo he intentado varias veces y no me contestan”. Ante esta situación, ¿que otro camino queda, a parte de sobrevivir?

2 commentaires:

Hector-Luis Roman Maldonado-Kasprowicz a dit…

El drama de la inmigracion en el Mundo... La gente debe tener la oportunidad de llevar una existencia digna para ellos y sus familias en su propio país y no verse forzados a emigrar, tratando de alcanzar a cualquier precio una vida mejor en otro lugar.

Anonyme a dit…

O sea que debe ser tu amigo, sentarse en un banco a esperar que del cielo le caiga el mana? vaya sistema europeo de avanzada el nuestro.

DER SUESSER UND ICH...

DER SUESSER UND ICH...
HOTEL DE VILLE-PARIS