mardi 26 février 2013

Deberíamos subir el salario mínimo ya...


No business which depends for existence on paying less than living wages to its workers has any right to continue in this country.
Franklin D. Roosevelt

En su debate sobre el “estado de la Union”, el Presidente de Estados Unidos de America (EE UU) propuso modificar la ley federal de salario mínimo. Cada vez, que se airean propuestas dirigidas a otorgar beneficios a los trabajadores, así como aumentar los salarios las voces del “libre mercado”, la inflación y el desempleo multiplican su intensidad. Sin embargo, es poca la información técnica que se expone en estos casos para poder efectuar una opinión informada.

La configuración de nuestro estado de bienestar tiene que replantearse sobre la base del trabajo. Es decir, toda persona que trabaje debe poder asegurarse un nivel de vida adecuado. ¿Qué es un nivel de vida adecuado? Un nivel de vida adecuado tiene que incluir una vivienda digna, bien sea de propiedad o alquiler. Las erradas políticas gubernamentales de vivienda han promovido la compra por contra del alquiler, ocasionando que la oferta de vivienda en alquiler sea minúscula. A menor oferta, mayor el precio; y los trabajadores pobres que no pueden acceder a una hipoteca a 30 años, por no tener un contrato fijo de empleo, bajos ingresos y no tener un patrimonio o colaterales que avalen la transacción pagan el precio a través de viviendas precarias y alquileres desorbitados.

Definitivamente, también tiene que incluir acceso a un seguro de salud; muchos patronos no ofrecen seguro médico, por lo que los trabajadores mas pobres, solo van al médico cuando se enferman, compran los alimentos mas económicos, que usualmente son los menos saludables y por ende, tienen una mayor propensión a enfermedades coronarias, cancerígenas y a padecer diabetes, así como alta presión arterial. Las visitas al médico de estos pacientes, suele ocurrir en situaciones de emergencia, por lo que las intervenciones clínicas suelen ser mas costosas que varias visitas preventivas al medico de cabecera. En definitiva, el gasto medico total de estos pacientes es mas alto que el de un ciudadano con mayores ingresos. ¿Y quién paga la factura?

Las variables: consumo y producción. El consumo está ligado al ingreso disponible (salarios, rentas, anualidades, becas, etc.) y al ingreso futuro (crédito: préstamos, hipotecas, tarjetas de crédito, casa de empeño, etc.). La producción, a pesar que nos quieren hacer creer que solo se compone del coste del trabajador, se compone también del factor tecnológico (maquinaria), la capacitación del trabajador, la capacidad de inversión, la cuantía de los trabajadores, el acceso a mercado de capitales, etc. También, se compone de factores reguladores, políticas medio ambientales, barreras tarifarias, barreras no tarifarias, horas extra, etc. Todos esos factores afectan la producción, donde a menor especialización del producto, menos adiestrado tiene que estar el trabajador. De ahí, que se recurra a mano de obra “barata” para estos productos. Los productos especializados requieren, sin embargo, de mano de obra especializada y donde sus salarios son sensiblemente mucho mas altos que el salario mínimo federal objeto de la propuesta del presidente.

Mas aun, en una economía de servicios como la nuestra, si los trabajadores mas pobres aumentan sus ingresos pueden acceder a mas y mejores servicios, que en definitiva crearán nuevos puestos de trabajo y aumentarán los ingresos de las empresas y los recaudos de Hacienda. La mayor amenaza a la inflación en nuestra economía no es el aumento de salarios propuesto a los trabajadores, sino la impresión de billetes a diestra y siniestra por parte del banco de la reserva federal, así como las transferencias federales que inyectan dinero que nuestra economía no produce.

Por todas estas razones, deberíamos subir el salario mínimo ya.

vendredi 15 février 2013

¿Que significa ser economista hoy día?


La desacelaración del comercio mundial tiene nadando sobre arenas a la Unión Europea (UE). La situación particular de cada uno de los miembros del bloque comercial mas importante del mundo es un asunto mas propio de la psiquiatría que de la economía. Japón, por el contrario, se afana cada vez mas en decepcionarnos. Pues, la sorpresa seria que saliera del marasmo económico en el que se encuentra desde hace mas de 20 años. Y por eso de que 'veinte años no son na', la economía nipona acaba de publicar su segundo año consecutivo de déficit en la balanza comercial anual. La ultima vez, que Japón estuvo en una situación similar fue en 1980.

Estados Unidos, a su vez, vive en un universo paralelo, subsumido en una guerra interna partidista que tiene al país al borde de la bancarrota técnica. Peor, aun es el hecho de la inseguridad patrimonial que esta creando el “juego político” y como las inversiones de capital a largo plazo están encontrando mayor eco en China, a pesar de las restricciones de conversión de capital que tiene este “refugio inversor”. El país del sol naciente, trata con ímpetu de desligarse del dolar y esta firmando con premura acuerdos de intercambio de divisas con el objetivo de evitar el uso del dolar estadounidense en sus transacciones internacionales. Mas, el propio crecimiento de la economía china es motivo observación. El crecimiento desenfrenado de las exportaciones, las importaciones masivas de energía, el crédito sin control ni colaterales a municipios, regiones y particulares; la explosión de ventas de automóviles, casas y la burbuja inmobiliaria a punto de estallar, es motivo de preocupación para los “economistas”.

Sin embargo, no todo es sufrimiento. También, se avista la luz. También, están los remansos de paz o lugares seguros para el inversor: Suiza, Suecia, Noruega, Canada y Australia. Y sin lugar a dudas, los alumnos aventajados, Singapur, Chile, India, Indonesia, Africa del Sur, Rusia y Brasil. En un tercer escalafón, como alumnos disciplinados estarían los países apercibidos de sanción por las organizaciones de economistas, Grecia, Ucrania, Irlanda, Letonia, Portugal, Egipto, Túnez y Chipre.

Mientras en el Caribe, sol, playa, ron y últimamente, reggaeton. Cuba expresa su “compromiso” con las reformas al ritmo de “que todo cambie para que todo siga igual”. República Dominica está enfrascada en una “auténtica transición política”, a pesar de que no hubo un cambio de gobierno. Jamaica es un hervidero de populismo con un renovado espíritu nacional que ha llevado al actual gobierno proponer, “eliminar” como Jefe de Estado a la Reina Isabel. Y Puerto Rico, juega a engañar aun cuando los números rojos laceran la retina del espectáculo político.

La economía, otora disciplina “seria”, de mirada a corto, mediano y largo plazo, donde las opiniones estaban sustentadas por modelos matemáticos e ideología, ha dejado de lado la seriedad de los números para convertirse en un espejo de la política partidista. Los economistas hoy, dan declaraciones populistas a la prensa, a las revistas y programas de televisión; recomiendan sin piedad recortes, dolor y exigen atención cual estrella de rock cualquiera. Los economistas hoy, usurpan el espectro mediático, acaparan el espacio político y como no, el circo del entretenimiento. En definitiva, el economista hoy... Miente !  

samedi 26 janvier 2013

La economia britanica: Britain in decline...

http://www.economist.com/blogs/freeexchange/2013/01/britains-productivity-puzzle?fsrc=nlw%7Cnewe%7C1-25-2013%7C4750031%7C38579216%7C

Excelente analisis desde diferentes perspectivas sobre el estado actual de la economia británica. Highly recommended.



mardi 9 octobre 2012

Perspectiva económica: No habrá prestación sin contraprestación...

En el mundo actual de diseño, producción, excesos y competitividad navega sobre el tintero una pregunta que como sociedad no hemos llegado a formular. ¿Queremos un Estado de bienestar o un Estado de beneficencia? Y es que las políticas sociales y económicas del país andan tan divergentes que por un lado, promueven las micro-empresas y los empleos mal pagados (aquellos asociados a las mega-tiendas) y por otro, impulsan la solicitud masiva de transferencias federales en cuantías enormes. Surge una simple pregunta: ¿Qué modelo de sociedad queremos ser?

Ciertamente, la mejor política social que puede existir es el empleo. Aun mas, si estos empleos serán remunerados a tal grado que permitan a la ciudadanía acceder una vida digna -una vivienda adecuada (sea de su propiedad o alquilada), una educación de calidad y servicios médicos primarios-. El estado de bienestar garantiza el nivel de vida mínimo, en términos de prestación de servicios gubernamentales y no en términos de cuantiás económicas, como se ha malentendido. Nuestra sociedad debe acoger en su ADN que la dignidad humana no se cuantifica ni se compra en Walmart. El alcance de nuestro Estado de bienestar es esa carta de derechos publicada en el Artículo II de nuestra Constitución que enumera los Derechos Humanos reconocidos dentro del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

A su vez, es interesante que no se planteen las contraprestaciones que se le exigirá a la ciudadanía como parte del contrato social que surge de la Constitución. Mas, solemos comentar que la dependencia es un problema y decimos poco o nada acerca de la integración comunitaria. Es decir, ¿se debe exigir una contraprestación a los ciudadanos que reciben dinero público? Si. Nuestro actual sistema de bienestar está arcaico, obsoleto, colapsado, no sirve de amortiguador social, hunde a la ciudadanía en la marginación, provoca exclusión social, estereotipos, una burda criminalización de la pobreza y no responde a los retos sociales que enfrenta nuestra sociedad. En efecto, nuestro sistema de bienestar convertido en sistema de beneficencia destruye nuestro mercado laboral. De ahí, ese típico comentario: “las personas que viven de las ayudas del gobierno viven mejor que uno”.

A principios de la década pasada, Alemania se enfrentó a una problemática social mayúscula, muy parecida a la nuestra. Con una población que envejecía estrepitosamente, altos costos de manufactura y producción, un alto nivel de vida, una gran cantidad de jubilados y cinco millones de desempleados. El amplio sistema de bienestar alemán no estaba diseñado para semejante bomba social, que amortiguaba la pérdida de ingresos por trabajo de las familias pero que no atacaba la raíz del problema: No había empleos. El consejo económico y social alemán promulgó las reformas Hartz que tendrían como máxima: “No habrá prestación sin contraprestación”. Al gobierno de turno le costó irse a la oposición y llevan 10 duros años como partido minoritario. Hoy, Alemania ha capeado la crisis como el mejor estudiante de la clase, por encima de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Japón.

Reformular nuestro sistema de bienestar, tiene que comenzar por: (i) enfatizar que la única manera posible de ganarse la vida es a través del trabajo; (ii) reformular el trabajo para que incluya el trabajo comunitario, sin remuneración directa (voluntario) y en el caso de los desempleados de larga duración, su readiestramiento; (iii) fomentar la solidaridad en vez de la filantropía; (iv) eliminar la mentalidad de trabajadores enfrentados a patronos y empresarios, donde unos ganan si otros pierden; (v) mejorar los servicios públicos para evitar el sentimiento de explotación fiscal que tiene la clase asalariada; (vi) reducir los impuestos de las rentas al trabajo (bajar las planillas) vía aumento de los impuestos indirectos al consumo y (vii) por ultimo, implantar un sistema de mérito y esfuerzo donde los puestos de trabajo estén ocupados por las personas mejor preparadas y no por las “mejor conectadas” con la administración pública de turno.

Por el camino que nos conducimos solo atisbamos el abismo y nos acercamos a la caída libre. Si, lo aquí expuesto son reformas dolorosas que conllevan sacrificios inmensos para toda la ciudadanía. Pero se llaman sacrificios porque sirven para algo, sirven para tener futuro. ¡Podemos! 

vendredi 7 septembre 2012

Puesto 31 en competitividad mundial: ¿Que significa eso?



El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en ingles) con sede en Ginebra, Suiza y dirigido por los profesores Klaus Schwab y Xavier Sala-i-Martín, ha rendido su informe anual sobre competitividad. Este informe, es uno de los mas prestigiosos en su campo por la calidad de la información que recopila, mantiene actualizada y su disponibilidad de corroboración. En términos generales, se denomina competitividad al conjunto de factores cuantitativos y cualitativos, macro-económicos y micro-económico que permiten a analizar a una economía vis-a-vis sus pares. Es decir, podemos comparar municipios entre si, provincias, países, zonas económicas, continentes etc.

La importancia que tiene la competitividad hoy día, esta íntimamente relacionada con la globalización, la logística, el movimiento transfronterizo de personas y el dinamismo con el que se interrelacionan los mercados interiores de bienes y servicios, acogiendo entre otros, a empresas trasnacionales. Por ejemplo, cuando se estrena el ultimo 'smartphone' de Apple, esta actividad económica causa furor en San Francisco, Shanghai, Melbourne, Paris y como no, New York. Asimismo, cuando las acciones bursátiles de una industria o empresa cae en la bolsa de Tokio, se puede prever que caerá también en la bolsa de Paris, en la city de Londres y en Wall Street. El grado de interconectividad de las economías mundiales, la rapidez con la que ocurren los 'shocks económicos' y la producción global (un mismo producto se vende en diferentes países) hace imprescindible medir como pueden los países competir o 'aprovechar' sus ventajas en la economía global.

Por lo tanto, mas que el ¿Que?, es el ¿Como?, lo importante en esta ecuación. Es decir, con que factores cuento, cuales son mis ventajas, cuales son mis desventajas y como esto afecta a mi población. Pues al final del día, de lo que se trata es de aumentar el nivel de calidad de vida de los ciudadanos. El informe mide unos requerimientos básicos (instituciones de gobierno, infraestructura, ambiente macro-económico, sanidad y educación primaria), los potenciadores de eficiencia (educación superior y capacitación o destrezas, la eficiencia del mercado de bienes, la eficiencia del mercado laboral, el desarrollo de su mercado financiero, la preparación tecnológica, el tamaño del mercado) y por ultimo, la innovación y los factores de sofisticación (la sofisticación de sus empresas y su innovación). A su vez, estos indices cualitativos y cuantitativos tienen unos sub-factores que se pueden leer en el informe, presionando aquí. http://www3.weforum.org/docs/WEF_GlobalCompetitivenessReport_2012-13.pdf

De un año para acá, Puerto Rico ha subido cuatro (4) puestos en esta lista. Este resultado, a priori, es positivo. Sin embargo, en economía los datos aislados significan poco e importan nada. Quiere decir esto, ¿que los puertorriqueños viven hoy, en 2012 mejor que hace un año atrás? Por supuesto, que no. Mas aun, cuando hablamos de una economía que pierde población a gran escala, no crece desde 2006 y donde cada vez, hay menos empresas y trabajos disponibles. El informe es la constatación de que Puerto Rico es rehén de los grandes negocios transnacionales altamente competitivos y de que cada día sera mas difícil para las pequeñas y medianas empresas competir en el mercado nacional.

Mas grave aun, cuando nos adentramos al informe, los datos son aterradores. En infraestructuras nos posicionamos quincuagésimo octavo (58) en el mundo mientras que Estados Unidos se posiciona como decimocuarto (14), en sanidad y educación primaria nos posicionamos septuagésimo quinto (75), E.E. U.U. trigésimo cuartos (34), en la eficiencia de nuestro mercado laboral trigésimo octavo (38), E.E. U.U. sexto (6), en educación superior y capacitación o destrezas vigésimo cuarto (24), E.E. U.U. octavo (8) y en innovación vigésimo séptimo (27), E.E. U.U. sexto (6). Con el mismo marco constitucional, institucional, laboral, educativo y económico, Puerto Rico sale muy mal parado. Una cosa es competir y otra cosa, es participar. Las transferencias presupuestarias extranjeras provocan dependencia y ausencia de rigor, en política económica.

dimanche 26 août 2012

Perspectiva económica: Panorama

Decía Christine Lagarde, director gerente del Fondo Monetario Internacional que 'en Democracia, si la gente no está satisfecha con su Gobierno hay que cambiar a la gente'. Vivimos en un contexto en el que hacer las cosas bien no es rentable. El consumidor responsable paga más, el empresario responsable gana menos y el político valiente no dura tres días. Sin embargo, queda muy feo que el equipo que va perdiendo se queje del arbitraje.

En economía se habla un lenguaje básico, que es incomprendido por la mayoría de los formuladores de políticas gubernamentales. Peor aun es, que ese lenguaje no trate de explicarse al ciudadano de a pie de calle. Sin embargo, “cuando piensas que va a suceder lo inevitable, surge lo imprevisto” (Keynes).

PIB o Y = C + I + G + (X – M)

El producto interno bruto (PBI) es la medida estandarizada mas usada para medir el total de ingresos oficiales de un país, ya que aglutina el valor a precios de mercado de todos los bienes (productos) y servicios (el corte de pelo en el barbero, por ejemplo) en un periodo determinado. En la misma oración he utilizado las palabras, ingresos, precios y valor. En un articulo futuro, explicare que significa cada una de esas palabras en economía o como difieren de su uso coloquial en la calle.

Desgranando la economía o sea el PIB, la Y representa el total de ingresos de un país, compuesto de la suma de C, que se refiere al consumo de los individuos, I agrupa la inversión total de un país (publica y privada), G representa la posición neta del gobierno (impuestos vs gastos) y por ultimo, la balanza comercial (X para exportaciones vs M para importaciones).

En Puerto Rico, la variable importante es la G, las dependencias del Estado Libre Asociado (gobierno estatal, municipios, corporaciones públicas). El gobierno del ELA es el primer patrono en Puerto Rico y a su vez, complementa sus ingresos con trasferencias presupuestarias del gobierno federal en Washington. De ahí, que se escuche decir a muchos empleados públicos, 'ese programa es federal y viene con otros parámetros, otros requisitos'. Por ejemplo, cuando se aplicó la ley 7 (ley de emergencia presupuestaria) para reducir empleados en las dependencias publicas, hubo agencias de gobierno que no aplicaron los recortes porque su presupuesto se financia mayormente de fondos federales. El poder de decisión esta en Washington, porque es Washington quien paga. De ahí, que nuestros políticos estén mas interesados en “cortejar y aprovisionar” a Washington, en vez de implementar el programa de gobierno que le presentan a los ciudadanos. Mas grave aun, es que mientras menos éxito tengan sus políticas de gobierno mas dinero reciben, porque en su mayoría los programas federales vienen diseñados a atacar la pobreza.

'Políticamente falso e intelectualmente fraudulento'

Los recaudos del fondo general del ELA totalizan alrededor de 8,670 millones por ano fiscal (1ero Junio-31 Julio). A esa cantidad, hay que sumar los impuestos especiales y temporeros. Sin embargo, el presupuesto consolidado del ELA es de 29,240 millones. ¿Como? Por las transferencias presupuestarias directas que se realizan desde Washington, para financiar distintos proyectos con parámetros determinados, con posibilidad mínima de modificación, alejados muchas veces de la realidad local y que promueven un circulo vicioso de corrupción para obtener contratos, subastas fraudulentas, empresas fantasmas, facturación irregular a empresas publicas, esquemas de donaciones ilegales a partidos políticos, suplantación de empresas privadas para realizar laborales que le compete a los funcionarios públicos, excesiva contratación de servicios profesionales a candidatos no electos en pasadas elecciones, excesiva contratación de empresas donantes de partidos políticos, poca transparencia en la privatización de empresas publicas, poca transparencia en la gestión de empresas publicas, déficit excesivos en los municipios, déficit excesivos en el presupuesto nacional y lo que es aun peor, una gestión desastrosa de la deuda del país. Decir, que las transferencias federales directas al presupuesto del ELA es la solución a nuestro problema es políticamente falso e intelectualmente fraudulento.

En materia económica, existen los errores de juicio y por supuesto, los errores conceptuales. Sin embargo, en Puerto Rico debemos atacar el problema: Las transferencias presupuestarias extranjeras provocan dependencia y ausencia de rigor, en política económica.   

dimanche 19 août 2012

Crisis, critica y criterio...


Decía Winston Churchill, la critica no es agradable, pero es necesaria y cumple la misma función que el dolor en el cuerpo humano. Sin embargo, en Puerto Rico nos educaron bajo el mantra de que aquí no se habla de aquello que pueda incomodar aunque nos estalle en la cara. Los temas controvertidos se evitan, a riesgo de parecer idiotas ilusos. Y la verdad, si no es bonita, no se dice. La libertad de expresión en el contexto puertorriqueño se reduce a hablar del clima, los tapones y la falta de estacionamientos. Aun, tengo grabado en la mente ese famoso letrero que leía, “Prohibido hablar de política o religión”.

La brecha abierta entre la verdad y “lo que se puede decir” ha creado un nuevo monstruo: la hipersensibilidad de la indignación. El mero hecho de realizar un enunciado o una interrogación “incomoda” ocasiona una desaprobación social inmediata. Esta injustificada reacción expone la dictadura social vigente, resaltando lo ilusos que somos con nuestro: “si de lo incomodo no se habla, desaparece”. Esa hipersensibilidad se traduce hacia una constante hostilidad e irritación contra aquello que no podemos manipular.

La tendencia a aceptar “no hablar de lo controvertido”, no solamente crea tabúes, estereotipos, prejuicios y desinformación, también produce baja autoestima. Esto debido a que, el valor que nos asignamos, como individuos y colectivo, esta sujeto al valor que nos otorguen nuestros pares y a que la nueva critica posible deba ser mordaz para "destruir" a la persona y al colectivo. “Yo expreso mi valor en función a la expectativa de valor que los demás puedan tener de mi”. De ahí, que según nuestra valoración como individuos y país, la critica es un ataque a ese valor y debemos eliminarla. La critica puertorriqueña no busca construir, no búsqueda modificar para evolucionar. La critica en el mundo de hoy, otorga placer a aquellos individuos que gozan al buscar defectos a otros y que experimentan satisfacción al deshacer a sus pares. Y así es, como nuestra cultura educa a sus individuos y al colectivo: sin personalidad propia, sin carácter único, sin responsabilidad alguna.

La verdad o su cuestionamiento, a pesar de que pueden resultar incomodos son parte de una misma moneda. Son parte de un proceso del cual no se pueden saltar etapas. El cuestionamiento de la verdad tiene que causar malestar, inclusive puede llegar a ser doloroso, pero no se puede obviar ni evadir, si se interesa proseguir a la siguiente etapa. Hay que vivir el duelo, aceptar el estado actual y con gratitud cambiar, evolucionar. La verdad, es a su vez, parte intrínseca de la opinión. Y la opinión libre es el cuerpo de la democracia. Solamente opinando en libertad, hablando de lo incomodo y lo controvertido se puede avanzar.

El progreso va atado a la búsqueda de soluciones reales para problemas reales, que no son otros, que los que tenemos aun cuando no los queremos tener. Aun, cuando los escondemos y aunque nos enajenemos para ilusamente pretender que no existen. Para tener criterio, hay que asumir y aceptar que no toda forma de educar es y ha sido buena. La nuestra, desde luego nos ha invitado a esconder esqueletos, en vez de enfrentar a los fantasmas. Entonces, pues, hablemos de lo incomodo...

mercredi 11 juillet 2012

La misma Pobreza Intelectual: otro crimen atroz...



La seguridad constituye para nosotros la prioridad máxima”, escuché decir ayer a un funcionario de gobierno. Esa declaración, sin embargo, despertó en mi recuerdos del pasado. Corrían los años 90 y mientras esperaba a que mi padre me recogiera después del colegio, atendía los titulares de las noticias. De repente, seguido de la palabra asesinato escuche, “las cosas han llegado al límite de nuestra paciencia”.
Hoy día, la situación es mucho mas seria. No por el alza en el crimen ni lo violentas de las muertes sino por lo efímera de la respuesta social. La policía, los funcionarios públicos, los expertos en criminología, la opinión publicada, todos ofrecen a medias tintas un pésame con frases huecas que ni se aproximan a las causas del problema. “Este crimen demuestra que nuestra sociedad está en un estado de colapso y se ha rendido ante una actividad criminal incontrolada”. Y como bien, aprendimos en el colegio, para solucionar un problema primero hay que identificar las causas.
La criminalización de la pobreza es solo una parte del problema. Mas preocupante aun, es el fraccionamiento social. Estamos en un contexto en el que hacer las cosas bien no es rentable. El consumidor responsable paga más, el empresario responsable gana menos y el político valiente no dura tres días. En este escenario, los magnates de la droga en “los caceríos” se erigen en defensores de la gente humilde. Sin embargo, no lo son y lo que es peor, la alternativa que imponen (incluyendo un sacrosanto código de honor) sumerge a estos ciudadanos en la clandestinidad, la opacidad y en ultima instancia, en el ostracismo. La oportunidad de vida que ofrecen los magnates para “resolver” lo que el gobierno no resuelve, acarrea más problemas, más estigma y aísla a estos ciudadanos de sus instituciones democráticas de gobierno.

Sin estructura ni orden social, pero con un código de honor donde se protege “al local”, aunque no sea “legal”, se perpetua una conducta de animales de selva donde impera el sálvese quien pueda. Bajo ese mantra, también actúan los funcionarios electos, en total impunidad política. No podemos pretender construir un país manteniendo un discurso social para “los de los cacerios” y otro “para los políticos corruptos”, porque al final, es el país el que esta colapsado. El síndrome de la jungla nos toma como prisioneros; son los ciudadanos quienes sufren las consecuencias de un gobierno inoperante y quien gobierna, es la inseguridad ciudadana y social.

Si bien es cierto que los asesinatos han aumentado desde que el país entro en recesión, otros delitos, también, se han disparado. Los asaltos armados a viviendas subieron, los atracos callejeros, los hurtos y las agresiones son frecuentes. Y la policía estima que el aumento continuará. Decía la doctora en criminología y principal forjadora de nuestro código penal Dora Nevarez, “estamos ante una sociedad profundamente dividida y confundida en sus objetivos colectivos. Atender la criminalidad que sacude nuestra convivencia social es un asunto complejo que requiere de una agenda ciudadana, social y política, basada en datos empíricos y en la realidad social, económica y política de nuestro país”.

Nuestra sociedad padece de una severa enajenación mental transitoria y mientras, no asuma que debemos solidarizarnos como colectivo, echar el egoísmo individual a un lado y valorizar a la persona por lo que es y no por lo que tiene, continuaremos escuchando el tan odiado:
Otro crimen atroz...

mercredi 4 juillet 2012

Recap: authors, reading and writing...

When you're a writer is because you're also a reader... And from now on, I've decided to posting writing material that to my understanding should be widespread. Enjoy et Sante bonheur!


“Il faut être absolument moderne”



Decia Rimbaud «Tenir le pas gagné; Il faut être absolument moderne».
«Mantener el paso ganado. Hay que ser absolutamente moderno», en una Temporada en el Infierno.
Os dejo una reflexión que me ha parecido interesante de:   on 
At the end of the nineteenth century, the French writer Arthur Rimbaud urged us to be modern, nothing but modern, with a phrase that was as idiomatic as it was programmatic: “Il faut être absolument moderne” (1873). Recently, the French philosopher Alain Finkielkraut, known for his non-conformist critique of postmodern relativism, took up the challenge to critically rethink Rimbaud’s postulate in the light of twenty-first century developments. In Muß man modern sein? (2010) he argues that being “absolutely modern” is no longer an appropriate attitude for our day and age. Instead, he pleads for a self-reflexive level of modernism. Some remarks from a metamodern point of view…
For Finkielkraut, modernist movements can be defined by the attempt to liberate the individual from the stasis of the medieval worldview and, increasingly, to emancipate the individual from transcendental signifiers. Consider, for example, such movements as diverse as the reformation, the enlightenment, various twentieth century totalitarian ideologies and poststructuralist discourses. Since the beginning of modernity – say, the humanism of Italian renaissance – being modern has been not so much a well-defined collection of statements but a wide-ranging series of fights. Modernism, says Finkielkraut, has thus always been related to the rhetoric of war. But why still being modern when there is nothing left to fight for? Or, rather,when the fight is in lack of an opponent?
According to Finkielkraut, it is Jean Paul Sartre who is the most representative advocate of such a warlike but groundless modernity in the second half of the twentieth century. By criticizing Sartre’s notion of engaged literature, Finkielkraut shows that hypermodernisation leads to the dangerous reduction of art to a political statement and, thus, levels the differences between poetic and non-poetic writing. The result is an egalitarian, relativistic concept of art. Literary modernism, here, neglects its own roots, ignores what modernity once initiated: the liberty to create art for art’s sake and freedom from utilitarian purposes.
The same critique Finkielkraut turns against Barthes’ poststructuralist notion of the death of the author and its free-roaming intertextuality. According to Finkielkraut, Barthes’ attempt – which must be seen as one of so many attempts of being “absolutely modern” – to liberate the sign and emancipate the reader has been, and still is, a risky experiment. For, ultimately, it leads to the loss of both sign and meaning as heuristic concepts for the understanding of art. For what is there left to say about a work of art if the reader, any reader, becomes the author of a text in the process of reading? And how can we still conceive of a text on the basis of its poetic structure and its status of fiction?
To reiterate, Finkielkraut criticizes both Sartre and Barthes for violating modernist aesthetic principles by being modern, absolutely modern, when no longer necessary. Art, he insists, must be separated from its political, historical or social context; art is an autopoietic system. According to Finkielkraut, art does not want, say or promote anything out of its own range. But within this range, art is independent and claims timeless validity, only limited by borders raised up by art itself. Arguably, this concept of art has been, and still is, one of the most powerful consequences of modernization.
Finkielkraut finishes his essay by defining a new opposition (and relation) between the modern and the non-modern. For him, the counterpart to modernity is not the classical, as is commonly supposed, but the tragic. The tragic is the attitude of somebody who used to be modern, after he recognizes the loss his own modernity caused. In a Nietzschean way, the absence of sense, difference and order causes the feeling of loss, disorientation and isolation and raises up the romantic question whether this loss can once be undone. To put it into a chronological order: the modern struggle against order, form and convention causes a postmodern trauma about the loss of security and orientation.
According to Finkielkraut, this is how Roland Barthes, in the last years of his life, turned from being modern into being tragic. Finkielkraut starts his essay by quoting an entry in Barthes, diary dating from 1978: “Suddenly, it appeared indifferent to me, that I am no longer modern.” Remarkably, Barthes, once the most influential decision maker on all matters modernist, here suddenly refuses to be modern – and without feeling any regrets.
It is a daring thesis Finkielkraut offers – hard to prove, hard to negate. But if we do follow Finkielkraut, and perceive Sartre and Barthes, more or less, as examplary of the nature of modernism, his argumentation might be helpful to understand what could be meant by metamodernism. For Finkielkraut’s notion of modernism must be simultaneously conceived of as an oscillation between a struggle against order and a regret at its loss and situated beyond both positions, where it aligns with the tragic.
My suggestion is the following: Let us call Finkielkraut’s self-reflective level of modernism a ‘metamodern’ perspective. From this metamodernist point of view, modernism appears as an enclosed entity which can be surveyed, described and understood as a whole (in spite the fact that modernism and postmodernism always denied the possibility of epistemological holism). Metamodernism, then, does not outline the condition of what chronologically comes “after” modernism or, even, “after” post-modernism. Metamodernism then is, among others and in my view, a form of participating observation, which shares, cannot but share, the fundamental postulates of modernity, yet reconciles them tragically.


DER SUESSER UND ICH...

DER SUESSER UND ICH...
HOTEL DE VILLE-PARIS